martes, 12 de marzo de 2013

Cerrando otro capítulo...

Pasando de nuevo el capítulo. Desde luego, marzo, es mi mes de cambios, visto los últimos años.
Los cataclismos, también tienen cosas buenas: los cambios. Y dichos cambios, nos los podemos tomar como algo bueno o algo malo. Hace tiempo, que sólo veo la cara positiva de las cosas, los cambios significan evolución y sólo de nosotros depende que sea favorable. Nos desprendemos de lastres.
Vuelvo a cerrar otro capítulo del libro. Son demasiados en dos años, no? Pero me enriquece, me hace más fuerte. Y en este proceso de cambio, también voy a cambiar algo que a priori no daba importancia, pero que, con el paso del tiempo ha adquirido más peso. Nueva vida, nueva vivienda. Voy a buscar un rincón, cerca del mar, donde pintar, cocina o arrebujarme tranquila en el sofá; un rincón donde levantarme todos  los días con una sonrisa perenne.
Desde luego, no soy la misma persona que comenzó a escribir este blog; una nueva Agnes, más fuerte, determinada y más sosegada; ahora sólo merece mi interés, lo que realmente lo merece.
yeah baby... give me one more night...


lunes, 11 de febrero de 2013

Hay días en los que...

Hay días en los que me hallo perdida, y tentada de correr hacia el pasado, abrazarme a él, esperando a que me acune y no volver a soltarme.
Hay días en los que sueño con ser la chica que alguien soñó una vez.
Hay días en los que me siento terriblemente culpable de no haber podido dar todo lo que pude.
Hay días es los que llorar, gritar... no bastaría para vaciarme del todo.
Hay días en los que lo alejaría todo de mí y volvería a empezar sola, lejos, muy lejos.
Hay días en los que borraría mis huellas y me reinventaría...
Hay días...

Hoy es uno de esos días...

jueves, 10 de enero de 2013

Destino

Os habéis parado a pensar en el destino? Yo sí, cada día. A veces, tengo  miedo de estar forjando mi vida, de un modo determinado y que luego, algo, un fuego invisible lo arrase todo. Y yo, vuelva a quedarme sólo rodeada de cenizas.
He vivido tantas veces esa sensación que sé paso a paso qué va a pasar... y es un miedo muy fuerte, que se agarra a mí, oprimiéndome el pecho y me ahoga.
Cada noche, me acuesto y miro a mi lado, en ese velo en blanco y negro y siento... siento tanto amor por lo que tengo... y siento, tanto miedo...
Por otra parte, pienso que si todo está trazado, y de verdad lo creo así, sólo debo persignarme, y vivir exprimiendo cada gota del néctar...
Vivir es una experiencia dulce...no debo olvidarlo

domingo, 23 de diciembre de 2012

Volver a nacer

A veces el dolor puede venir inyectado en pequeñas dosis de veneno... otras por medio de punzadas dolorosas o de oleadas que te ahogan.
El otro días me quedé paralizada cuando vi anunciar esta película en la tele. Película basada en un libro que me leí el año pasado, mientras mi vida titilaba amenazando apagarse como una vela... mientras caminaba a ciegas por la cuerda floja en medio del vacío.
El libro, La palabra más hermosa, me inundó, de aromas, de sabores, de sensaciones... Puso mi mundo aún más patas arriba, cuando de él, a penas quedaban ya ruinas.
Hoy cada vez que veo el trailer, oleadas de un dolor difuso me recorren, dejándome paralizada y dándome a  pensar tanto... tanto...
Bueno, me quedo con mis oleadas y aquí dejo el trailer

jueves, 22 de noviembre de 2012

La princesa se convierte en pécora

Habéis visto alguna vez pasar a vuestro reflejo por delante de vuestras narices? Yo sí.
Mi reflejo, lleva un traje largo, muy largo, de color marfil, el pelo suelto… mi reflejo sonríe y se le remarcan dulcemente los pómulos… lleva una cuerda en la mano y camina descalza por un bosque de hoja caduca…
Alguien, a quien he amado hasta quedarme exhausta, me dijo una vez algo así, “si lo nuestro no funciona voy a convertirme en un sinvergüenza”; no fueron esas sus palabras exactas desde luego, pero el significado se parecía; intentaba decirme que iba a vivir. Tenía razón, debo de reconocer, que tenía mucha razón y tendría que haber captado la esencia de lo que decía. Sombra sabia… sombra lujuriosa…
Yo ya no lloro, sólo salen diamantes, hermosos de mí.
A mí, no me sirven ya las reglas. Me voy a convertir en la mala pécora que  me habéis estado enseñando a ser.
Gracias

lunes, 19 de noviembre de 2012

Miscelánea de emociones

Salía el viernes de trabajar, tarde, como siempre. Paseé por las calles de Alicante con una sonrisa suave, pintada en la cara. Ese agradable paseo que ayuda que el aire llegue a mis pulmones... i qué veo? una pareja abrazándose en medio de la noche, haciéndose un nudo con sus cuerpos. Hacía mucho que no veía nada así.    Con ese momento mágico y otros más, llegué a casa, feliz, tranquila, como hacía tiempo que ya no llegaba. Y llegaba con esta canción en la cabeza... 'Cause I shine bright like a diamond... La noche de viernes, huele a chocolate, a panettone y a paz, pero sobretodo sabe a diamantes...





Pero el sábado tuvo también su magia, sin duda. Estaba con mi chica comiendo, ella me escucha, yo le cuento mis locuras... Sin duda, merece la pena darse pequeños homenajes, y el restaurante Azafrán se presta para ello; y cuando ya acabas la comida y te enzarzas en una conversación de dos horas, sobre cómo la pasión mueve la vida de las personas... enlazas divagando entre la diferencia de pasión y locura... y en la memoria, comienzan a encajar piezas del puzzle. Si miras atrás, no ves pasión, sólo locura... y de qué sirve estar loca por alguien que está demasiado cuerdo? 
Sentimientos, Inés, sentimientos. Y los sentimientos, no son balazos que te atraviesan tres semanas... los sentimientos verdaderos, se quedan a tu lado y te ayudan a quitar los guijarros del camino... Porque eso, es realmente el amor

No acaba todo aquí, hoy el chico de los ojos azules, me ha sorprendido gratamente. La vida es lo que nosotros queramos que sea, lo que nosotros nos construimos pasito a pasito... Te mereces un homenaje... veremos de qué soy capaz... Doce años de amistad con interrupciones, son muchos no??


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sin título

6 de noviembre, lugar? Un centro de salud cualquiera. Una joven de veintiocho años, se sienta delante de la mesa de escritorio que la separa de una doctora. Una doctora vestida en mil colores y cuyo desparpajo desborda la mesa entera. A su lado, una enfermera sobria que equilibra a la perfección tan extraña pareja. La doctora habla… la enfermera, asiente, reforzando lo que la doctora dice.
La joven mira a su izquierda, hacia el reloj de arena; éste, revienta sus paredes y  la arena comienza a caer sobre ella sin inmutarse nadie en la habitación. Mientras la arena sigue cayendo inexorablemente, la chica mira hacia el reloj, colgado en la pared. Ha empezado a derretirse como en el cuadro de Dalí…  enormes goterones de pintura espera resbalan por la pared al suelo con la densidad del aceite hasta llegar a sus pies. La pintura dorada y azul cielo, empieza a teñir su calzado.
Cuando la doctora acaba de hablar, la muchacha a penas puede moverse o articular palabra… la arena le llega al cuello, a la cabeza y le tapa la boca; el reloj d pared, se ha convertido en un charco denso que atrapa sus pies.
Se oye un grito agudo y ahogado, que reverbera en las paredes de su alma.
“No… “, repite la joven mentalmente. “No…”